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| Portada : Primeriza : Embarazo Complicado : Un Parto Bendecido |
Un Parto Bendecidopor: Tamara Yo me separé del padre biológico de mi hijo antes de saber que estaba embarazada, así que pasé el embarazo y el parto sola. Mi embarazo fue un poco difícil. Tenía muchas náuseas e infecciones de la vejiga todos los meses. Debía parir el 7 de Sept. de 1997. Desde Abril tuve que tomar antibióticos todos los días para prevenir más infecciones. Alrededor del quinto mes empezaron los sangramientos y la amenaza de parto prematuro . Me dieron licencia en el trabajo hasta después que naciera el bebé y el médico me mandó reposo absoluto. El jueves 4 de septiembre tuve el examen de las 40 semanas y descubrieron que tenía una dilatación de un 1 centímetro. Mi doctor me dijo que tendría el bebé para el fin de semana y en fecha. Estaba tan emocionada que fui a casa y comencé a recorrer el barrio con mis sobrinas y sobrinos, a hacer inclinaciones pélvicas y a ponerme en cuclillas durante el fin de semana. La mañana del domingo 7 a eso de las 4:30 desperté con contracciones a intervalos de cinco minutos. Me acosté en la cama por un par de minutos respirando con las contracciones, tratando de no pensar en lo malo. A eso de las 4:45 fui al baño, cuando regresé había roto la fuente. No era el chorro que yo esperaba, sino un goteo constante bajando por mis piernas. Debido a todos los problemas que tuve durante el embarazo, tuve que mudarme con mi hermana para que alguien me estuviera vigilando. La desperté y le dije que había roto la fuente, ella no lo creyó y solo me dijo que midiera las contracciones. Tuve contracciones en casa hasta las 8:00 y para esa hora ya tenían una frecuencia de tres a cinco minutos. Llegué el hospital y vi que la enfermera que me tocaba era Peggy, mi instructora de Lamaze y me puse muy contenta porque ella sabía que yo quería que me ayudara a tener un parto natural. Me conectaron a los monitores, ya tenía 4 centímetros de dilatación y era un hecho lo de la fuente rota. Las contracciones se incrementaron muy rápido y en horas aumenté centímetros de dilatación. A la 1:51 p.m. nació mi hijo Antonio Joseph, pesando 7 libras y 13 onzas con 20 pulgadas y media de largo. No tuve que pujar mucho y tuve un parto COMPLETAMENTE NATURAL. Ni una medicina, ni episiotomía ni nada. Fue una bendición, me sentí muy feliz de haber tenido un parto rápido y relativamente sencillo para una primeriza. Valieron la pena todos los problemas que tuve durante el embarazo, fue duro y doloroso, pero lo logramos. Mi marido y yo estamos esperando otro bebé en septiembre y espero que mi parto sea ahora más corto y que pueda hacerlo otra vez natural. Creo que cualquier persona puede si tienen un buen entrenador y si realmente quiere. También ayuda mucho pasar las contracciones bajo la ducha o en el agua. Espero que esto le dé animo a muchas. |


